IAR-Estel Fuster

Lo que los alumnos pensamos…

En una de las primeras clases de Introducción a la Arquitectura fue exactamente eso lo que hicieron los profesores: introducir la arquitectura a nuestra vida. Fue la primera clase a la que asistí correctamente, después de entrar a Dibujo Arquitectónico con la clase G en lugar de llegar a Analisis de Formas.

El profesor nos dijo que hicieramos una lluvia de ideas rápida de qué pensábamos que era la arquitectura. Puesto que solamente contestaron en voz alta las personas que previamente habían hecho algún otro tipo de carrera universitaria, los más valientes y experimentados contestaron:

Después, en clase, nos pusieron un fragmento de una serie tan famosa como Los Simpson. El fragmento en cuestión es una crítica al sistema educativo, en el cual es comun que un profesor desanime a un alumno minando su creatividad. La pequeña Simpson juega con bloques de construcciones y hace creaciones creativas y su profesor de preescolar le destruye todas las estructuras. En la vida real, este tipo de cosas pasan, conozco a más de un amigo o amiga cuyos profesores se han reído de sus aspiraciones en la vida o de su elección de estudios posteriores. Sinceramente, yo creo que la creatividad y los sueños se van derrumbando poco a poco a medida que pasan los años, un profesor no debería colaborar con eso.

Para delimitar que es la arquitectura nos presentaron unas cuantas foros muy diversas, desde una cueva hasta un puesto de feria hecho con maderas que forman triangulos. ¿Cuáles eran los límites de la arquitectura en esas imágenes? Realmente, no hay límites definidos para la arquitectura. No nos dieron una respuesta, parece que esa pregunta tiene una respuesta diferente en cada persona. Mi respuesta es que la arquitectura es aquello construido premeditadamente. Pero claro, ahí se me escapan todos los modelos en tres dimensiones renderizados, eso también es arquitectura, ¿no? La pregunta es más difícil de lo que parece.

«La arquitectura es el arte inevitable, estamos en contínuo contacto con ella… podemos evitar contemplar pinturas, esculturas o cualquier otra obra de arte pero la arquitectura nos afecta constantemente, configura nuestra conducta y condiciona nuestro estado de ánimo.» Leland Roth definía así la arquitectura y me ha hecho darle una vuelta a mi idea principal: la arquitectura es aquello que puede albergar vida. Creo que es bastante correcto.

La arquitectura para David Mackay

Para David Mackay, la arquitectura es como un juego de oposición entre dos equipos, concretamente al ajedrez. El tablero del juego le recuerda al escenario que ve pasar por su ventana en Barcelona, todas las personas tienen sus movimientos particulares pero al final todas estan relacionadas. Por otra parte, la oposición entre los colores, le recuerda al proceso creativo en el cual el arquitecto, el jugador, intenta ganar la partida con sus fichas y además que no le venza su oponente, los problemas que se van presentando durante el proceso.

Personalmente, no acabo de ver la confrontación en la arquitectura, al final todo es un juego y en todo hay oposición, pero no creo que esa sea la esencia de la arquitectura. En cambio, me gusta mucho la metáfora del jugador y el arquitecto, pero eso es para la siguiente unidad.

La ventana de David Mackay