Una de las fortificaciones que protegían mi pueblo, el Castillet, está siendo restaurando actualmente. Fue construido por los moriscos cuando estuvieron en Almedíjar y originaron el pueblo. Está más o menos a 15 minutos caminando de mi casa y desde él se puede ver todo el pueblo.
Recuerdo pasear por ahí con mis padres cuando era pequeña por las tardes de verano. Estas Navidades, me tomé la libertad de acercarme a pasear por esa zona y ver lo que pude de las obras que se están haciendo.
Me hizo mucha gracia ver algunas de las cosas que he ido estudiando en clase como por ejemplo los encofrados de los nuevos muros que están haciendo para la restauración.
Según lo que he investigado, la restauración empezó en 2020 y, a día de hoy, el proyecto sigue en pie. El objetivo es proteger el patrimonio y la historia del pueblo para conservar las raíces y la identidad de Almedíjar.








